Puedes aliviar el dolor y la presión de una infección de oído con una mezcla (que puedes comprar ya preparada) de aceite de verbasco (Verbascum densiflorum) y aceite de ajo (Allium sativum).
Estos aceites alivian el dolor y matan las bacterias. Antes de irte a la cama, calienta las gotas.
Una forma de hacer esto consiste en colocar el frasco en tu axila durante 45 segundos. Inclina la cabeza y vierte 5 gotas en el oído infectado y después coloca una bola de algodón en tu oído durante algunos minutos para impedir que las gotas se salgan. Deberás notar un alivio inmediato.
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